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7 Actividades para las Personas Mayores

Hoy en día en la sociedad en la que vivimos nos encontramos con que hay una creciente longevidad de los habitantes, por lo que nos encontramos con que nuestra sociedad es poco a poco más envejecida que antes. Por ello es conveniente mantenerse activo con actividades para personas mayores.

Para que las personas mayores vivan su envejecimiento de la mejor forma posible, es recomendable y necesario que vivan de una forma saludable esta nueva etapa. Para ellos puede ser una época de cambios, pasando de tener la rutina del trabajo diario a sentir un vacío difícil de gestionar tras su jubilación.

Es por ello, que para que las personas mayores se sientan lo mejor posible, es imprescindible que lleven unos buenos hábitos saludables, que sigan manteniendo sus relaciones sociales más allá de su círculo familiar y que sientan que sigan teniendo una participación en la sociedad. De esta manera, conseguirán llenar el vacío que sienten tras jubilarse.

Continuando con el tema que nos compete hoy y relacionado con lo dicho hasta ahora, es fundamental realizar actividades adaptadas a las personas mayores para que tengan un envejecimiento activo. De esta manera ellos se podrán sentir mejor, se mantendrán entretenidos y sobre todo, seguirán viendo que siguen teniendo un hueco importante en su comunidad.

Importancia de hacer ejercicio físico en personas mayores - Carelive

La Importancia de mantener activo a las personas mayores

Llevar a cabo una práctica regular de ejercicio físico, sin tener en cuenta la edad de la persona, es ya de por sí, una inversión en nuestra salud. La actividad física aporta una gran cantidad de beneficios y contribuye a prevenir numerosas enfermedades, como por ejemplo, las de tipo cardiovascular.

Entre otras cosas, hacer ejercicio también afecta directamente a tu estado de ánimo, ayudando a reducir el estrés entre otras cosas. También beneficia de manera directa a nuestro cerebro, aumentando las conexiones neuronales o incluso generando nuevas neuronas. Por ello, es recomendable la realización de la actividad física para prevenir el riesgo de sufrir enfermedades como el Alzheimer o la “demencia senil”.

Aconsejamos escoger una actividad física que sea adecuada en todo momento a nuestras condiciones físicas y de salud (recomendadas por nuestro médico, llegado el caso). También aconsejamos que esa actividad nos motive y nos apetezca realizarla, haciendo que la podamos integrar en nuestro día a día de manera progresiva.

 

¿Por dónde puedo empezar?

Nunca es tarde para que empecemos a incorporar a nuestra vida diaria, un espacio para la actividad física, sin necesidad de que suponga un gran esfuerzo, algo que se pueda sumar a nuestra rutina, de manera fácil y que no lo veamos con malos ojos. Cualquier actividad física que se ajuste a nuestras condiciones personales y médicas y que, además, nos resulte atractiva, nos reportará beneficios.

Por lo general, los expertos recomiendan que dediquemos a la semana dos horas y media a la práctica deportiva (por ejemplo, media hora cinco o más días a la semana) realizando una actividad física moderada, como caminar a buen ritmo, actividades de jardinería, ejercicios aeróbicos en el agua, o bailar, o una hora y cuarto semanal si es más intensa, como por ejemplo correr, subir escaleras o nadar.

Antes de empezar con cualquier tipo de actividad, es recomendable que tengamos en cuenta lo siguiente:

  • Elegir una actividad que nos motive. Es importante que nos decidamos por algo que nos resulte agradable. Si nos exigimos practicar un deporte que no nos gusta, lo más probable es que dejemos de hacerlo al cabo de poco tiempo.
  • Empezar de manera progresiva.Hay que iniciar poco a poco las rutinas deportivas y, si tenemos dudas sobre nuestras capacidades, consultar siempre a un experto. Ante cualquier dolencia, un largo periodo de poca o ninguna actividad física, o por cuestión de edad, se debe consultar con el médico de familia antes de ponerse a practicar la actividad y seguir sus consejos.
  • Adaptar el ejercicio a nuestras necesidades. Para que los beneficios del ejercicio físico sean verdaderamente positivos, será imprescindible adaptarlo, no solo a nuestras capacidades físicas, sino también a nuestra disponibilidad.
  • Usar la ropa y el calzado adecuados.Si acudimos a una clase de gimnasia o de yoga, lo más probable es que el responsable ya nos aporte información sobre el tipo de ropa y calzado más adecuados. No obstante, y por lo general, lo más recomendable es usar ropa y calzado deportivos cómodos.
  • Es importante que bebamos agua durante la realización de la actividad física para mantener la hidratación corporal. No hay que esperar a tener sed. Lo ideal es beber pequeñas cantidades frecuentemente.
  • Protegernos del sol y evitar las horas de más calor.Si vamos a practicar una actividad al aire libre, es importante protegerse del sol y, si es en verano, evitar las horas de más calor.

Ahora sí, ya estamos preparados para poder seleccionar nuestra nueva rutina diaria.

 

Actividades Físicas:

       Ir en bicicleta, es ejercicio físico completo

Una muy buena actividad, sí nuestras condiciones físicas nos lo permiten, es la de dar paseos en bicicleta. Es una actividad muy recomendable para las personas mayores, puesto que sus beneficios son muy completos: favorece la salud cardiovascular y repercute positivamente en los músculos y las articulaciones.

La intensidad del ritmo y la duración de los trayectos se debe adaptar a las condiciones de cada uno. La bicicleta da sensación de libertad y facilita el descubrimiento de nuevos parajes y rincones y, además, resulta una actividad muy agradable, yendo solo o en compañía, pero siempre adoptando las medidas de seguridad pertinentes.

 

       Caminar, a poder ser, en compañía

Sí montar en bicicleta no es lo nuestro, podemos tirar por lo sano, e irnos a caminar. Andar a un buen ritmo es uno de los ejercicios más recomendados para mantenerse en buena forma, durante toda la vida y, especialmente, a partir de cierta edad. Salir a caminar es fácil, económico y puede llevarse a cabo casi en cualquier lugar.

Si además procuramos caminar en la naturaleza añadiremos el placer del paisaje y de la disminución de la contaminación ambiental. Si caminamos en compañía, disfrutaremos de los beneficios que nos aportan las relaciones sociales.

 

       Practicar yoga, tai-chi, pilates…

También tenemos otras actividades, que dentro de nuestras condiciones físicas, podemos llegar a realizar, como son el yoga, el tai-chi o el pilates. Cada una de estas actividades, con sus particularidades, emplean la respiración, la postura y los estiramientos para trabajar aspectos como la flexibilidad, la tonificación muscular, el equilibrio y la relajación física y mental.

Son actividades que requieren de un aprendizaje, pero, cuando ya se ha adquirido, es fácil realizar ciertos ejercicios de forma autónoma para sentirse mejor. Este tipo de técnicas proporcionan beneficios en el bienestar general y el estado de ánimo.

Además, con las adaptaciones necesarias, pueden practicarse a cualquier edad y pueden resultar en un ingrediente muy adecuado para la promoción del envejecimiento activo y saludable.

       Nadar y hacer ejercicios en el agua

La natación es uno de los deportes más completos y saludables a cualquier edad y es una práctica que presenta pocos riesgos de lesiones. Tanto nadar como realizar diferentes tipos de ejercicios dentro del agua (aquagym entre otras actividades) activan el corazón y tonifican la musculatura, además de ser actividades muy beneficiosas para las articulaciones.

En muchos centros deportivos se ofrecen actividades acuáticas para realizar en grupo, lo que, una vez más, favorece la socialización e incorpora un componente lúdico que puede motivarnos a ser regulares en la asistencia.

 

Actividades culturales y sociales

Nadie ha dicho que todo tuviese que ser realizar ejercicio físico. Es igualmente importante realizar un poco de ejercicio mental.

Mantenernos mentalmente activos durante toda la vida es importante para fortalecer la salud cerebral. La reserva cognitiva es un factor que contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo, ya que promueve una red neuronal más resistente. Hay que procurar, por lo tanto, llevar a cabo actividades que nos obliguen a realizar cierto esfuerzo mental y que, a la vez, nos resulten atractivas y despierten nuestro interés.

Es frecuente, que las personas mayores tiendan al aislamiento social a medida que pasan los años. Sin embargo, es precisamente en estas etapas cuando más beneficioso es cultivar las relaciones con otras personas. Existen numerosas actividades culturales y sociales que permiten combinar los beneficios de la actividad cognitiva con los que aportan las relaciones sociales, ya sea manteniendo las que ya tenemos o creando nuevos vínculos, que por supuesto ayudarán a enriquecernos a nivel social y personal.

 

       Disfrutar del placer de la lectura

Leer es una actividad altamente beneficiosa para estimular nuestro cerebro. Además de aportarnos nuevos conocimientos, favorece la atención y la concentración, ejercita la memoria y la imaginación. Además, puede llevarse a cabo en cualquier momento y lugar.

Pasión por la Lectura - Carelive

       Asistir a cursos y actividades culturales

Ampliar nuestros conocimientos y adquirir nuevas habilidades participando en cursos o talleres en un ámbito que resulte de nuestro interés mantendrá activa nuestra mente y también facilitará establecer relaciones enriquecedoras con otras personas.

Además de ser una buena fuente de entretenimiento y cultura, actividades como ir a ver un espectáculo, visitar un museo o asistir a una charla o conferencia, son ocasiones estupendas que podemos compartir con familiares o amigos, disfrutar así de un buen tiempo de ocio.

 

       Participar en entidades sociales, culturales o deportivas

Participar en actividades de grupo, como las que pueden ofrecer entidades como las asociaciones culturales o los clubs deportivos, es otra manera de mantenerse en contacto con otras personas y crear vínculos nuevos, además de una oportunidad de aprender cosas nuevas y ejercitar habilidades como la capacidad de planificación, el razonamiento o la resolución de problemas cotidianos.

Algunas entidades ofrecen programas de voluntariado, una gran oportunidad de dedicar un tiempo a colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas o hacen que el mundo sea un lugar mejor. El altruismo, ayudar a los demás sin esperar nada a cambio, suele ser una gran fuente de satisfacción personal.

 

En Carelive, pensamos en el bienestar de las personas mayores y nuestros cuidadores lo saben. Están totalmente implicados en nuestro proyecto de vida. Su pasión es la atención personal y el cuidado de los demás.

¿Aún tienes dudas? Sí te encuentras indeciso, no sabes cómo ayudar a tu ser más querido y necesitas ayuda, no dudes en contactar con nuestro equipo de Carelive. Te ayudamos en todo el proceso para que tanto tu como la persona a la que se le dará servicio, podáis descansar.

¿Quieres saber más sobre cómo te podemos ayudar desde Carelive? Te explicaremos cómo nuestras cuidadoras y cuidadores pueden cuidar a tus seres más queridos.  No dudes en contactar con nosotros.

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